Logo Cívicamente

Cambios al currículum: consecuencias graves, ventajas inciertas

Cambios al currículum: consecuencias graves, ventajas inciertas
Cristián Cox, director del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación de la Universidad Católica alerta sobre los riesgos de los cambios curriculares que aumentan las horas de Lenguaje y Matemáticas a costa de disminuir las de Ciencias Sociales.

El director del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación de la Universidad Católica alerta sobre los riesgos de los cambios curriculares que aumentan las horas de Lenguaje y Matemáticas a costa de disminuir las de Ciencias Sociales, Educación Tecnológica y eliminar el Consejo de Curso. A su juicio, los cambios delatan la falta de interés en la formación para el civismo y la ciudadanía.

El director del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación de la Universidad Católica alerta sobre los riesgos de los cambios curriculares que aumentan las horas de Lenguaje y Matemáticas a costa de disminuir las de Ciencias Sociales, Educación Tecnológica y eliminar el Consejo de Curso. A su juicio, los cambios delatan la falta de interés en la formación para el civismo y la ciudadanía.

Los cambios del currículum anunciados la semana pasada revisten la mayor importancia. Las modificaciones, que aumentan las horas de Lenguaje y Matemática entre quinto año básico y primer año medio, se fundamentan en que las competencias en juego son las decisivas: de ellas depende ‘todo el resto’.

Las autoridades han explicado que como los resultados de aprendizaje en ambas disciplinas aún son mediocres, y en los sectores de pobreza, derechamente deficitarios, es necesario aumentar el tiempo de trabajo en ambas áreas, como forma segura de impactar los aprendizajes en juego.

“Con el recorte objetivo de 200 horas menos, el mensaje es claro: la formación ciudadana no es importante”

Desgraciadamente, en materias curriculares es prácticamente imposible aumentar horas en alguna área sin afectar otras. Y con los cambios anunciados, habrá serias implicancias educativas en las tres áreas que han sido disminuidas.

Historia y Ciencias Sociales es el área que organiza los contenidos y experiencias de aprendizaje para la convivencia con los otros, cercanos y distantes; que ofrece los relatos fundamentales de lo que somos como nación y su inserción pasada y actual en el mundo, y que genera los fundamentos tanto de la lealtad como de la crítica hacia el orden político. Es, en suma, el área de la experiencia escolar que forma para el civismo y la ciudadanía.

Para que esta enseñanza sea efectiva no basta ‘dictar materia’: lo que el currículum plantea es el trabajo de documentación histórica, discusión de evidencias y marcos interpretativos, producción de ensayos y debates. Todas actividades que requieren más tiempo, no menos, que la pedagogía tradicional. Junto con el recorte objetivo de 200 horas menos, el mensaje es claro: la formación ciudadana no es importante.

El aumento parejo de las horas de Lenguaje y Comunicación –de 5 a 7 horas– en parte a costa de Historia y Ciencias Sociales, parece ignorar que esta área está completamente basada en leer textos, producir ensayos y participar en debates. Las tres actividades equivalen a directo desarrollo de capacidades de lenguaje. Estas actividades tienen además la ventaja de ser motivantes para los alumnos a quienes les interesa entender su sociedad e identidad.

“Han eliminado el Consejo Curso, un espacio dedicado a la participación de los alumnos: una escasa hora a la semana a ser llenada por su voz, que se ha juzgado no tiene valor formativo. Esto revela una singular ceguera educativa.”

Educación Tecnológica dista radicalmente en el currículum vigente de lo que el público adulto asocia a ‘Trabajos Manuales’. Área nueva, cuyo propósito es formar en unas capacidades de visión y acción que permiten identificar necesidades en términos de problemas a resolver de manera concreta, formular proyectos y producir soluciones que requieren diseño, cálculo de costos y uso de la tecnología. Es un área de experiencia, en suma, clave para formar en capacidades de emprendimiento, indisputables como ‘competencias siglo XXI’. Se argumenta que poco de lo señalado en el currículum se cumple en nuestras salas, pero ello no es razón para disminuir su presencia en el plan de estudios, sino para buscar una mejor implementación.

Las medidas, por último, han eliminado el Consejo Curso, un espacio dedicado a la participación de los alumnos: una escasa hora a la semana a ser llenada por su voz, que se ha juzgado no tiene valor formativo. Esto revela una singular ceguera educativa. El currículum vigente ya es deficitario respecto a esta dimensión, déficit que ahora es absoluto.

En suma, recortes a las posibilidades de formar para la ciudadanía y en capacidades directamente relacionadas con la innovación y el emprendimiento, y desaparición de un pequeño espacio para que los alumnos se expresen y vivan los desafíos de organizarse. Un alto costo versus ventajas inciertas, pobremente fundadas y alcanzables por otros medios.

 

cristian-cox *Cristián Coxdirector del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación (CEPPE) de la Universidad Católica y director de postgrado de su Facultad de Educación. Dirigió el programa MECE y la reforma curricular implementada entre 1998 y 2006.

 

Fuente: ciperchile.cl



Puedes leer también


Cívicamente: El valor de reconocer los valores

El orgullo de estos niños al recibir sus diplomas por aprender sobre la formación ciudadana y ser re...

Garantía Cívica incumplida

No es antojadiza la expresión "garantizar", menos aún, cuando nos damos cuenta que el resto de los l...

¿Aulas seguras o Aulas con ciudadanos?

¿Es la expulsión una solución viable y eficaz? ¿el Derecho Constitucional a la Educación donde queda...

Formar en Ciudadanía en el Chile Actual. Una mirada a partir del Desarrollo Humano

Este artículo tiene como objetivo aportar algunas ideas que favorezcan una ciudadanía para el desarr...