Para las nuevas generaciones no existe una distinción real entre el mundo online y el offline. Sus amistades, sus opiniones, sus conflictos, sus aprendizajes: todo ocurre simultáneamente en ambos espacios. Y sin embargo, la mayoría de los programas de formación ciudadana todavía se enfocan casi exclusivamente en la ciudadanía presencial, como si internet fuera un territorio sin reglas ni consecuencias.
¿Qué es la ciudadanía digital?
La ciudadanía digital es la capacidad de participar de manera segura, ética y responsable en el entorno digital. Incluye desde saber proteger la información personal hasta entender las consecuencias de publicar un comentario ofensivo, pasando por la capacidad de verificar fuentes, respetar la propiedad intelectual y usar la tecnología como herramienta de participación cívica.
Así como enseñamos a los estudiantes a comportarse en la sala de clases, en el patio y en la vía pública, necesitamos enseñarles a comportarse en redes sociales, en foros, en grupos de mensajería y en cualquier espacio donde interactúen a través de una pantalla.
Los riesgos de no formar ciudadanos digitales
La ausencia de formación en ciudadanía digital tiene consecuencias concretas que cualquier docente o apoderado reconocerá:
Ciberacoso. Estudiantes que humillan, amenazan o excluyen a compañeros a través de redes sociales, muchas veces sin ser conscientes del daño real que provocan.
Exposición de datos personales. Jóvenes que comparten su ubicación, número de teléfono, dirección o fotografías íntimas sin dimensionar los riesgos.
Desinformación viral. Adolescentes que comparten noticias falsas, teorías conspirativas o contenido manipulado sin verificar, contribuyendo involuntariamente a la polarización social.
Discurso de odio normalizado. La distancia que ofrece la pantalla puede hacer que comentarios xenófobos, sexistas o discriminatorios parezcan aceptables. Si no se aborda, este comportamiento se consolida.
Dependencia y aislamiento. El uso excesivo de tecnología sin reflexión crítica puede afectar la salud mental, las relaciones interpersonales y el rendimiento académico.
Seis competencias digitales que todo estudiante debería desarrollar
1. Huella digital consciente. Comprender que todo lo que se publica en internet deja un rastro permanente. Antes de postear, pensar: ¿me sentiría cómodo si esto lo viera mi familia, un futuro empleador o un desconocido?
2. Verificación de información. Saber identificar fuentes confiables, contrastar datos y reconocer señales de contenido falso o manipulado. Una habilidad que protege no solo al individuo, sino a toda su comunidad.
3. Empatía digital. Recordar que detrás de cada perfil hay una persona real. Antes de comentar, preguntar: ¿diría esto si tuviera al otro en frente?
4. Privacidad y seguridad. Conocer la importancia de contraseñas seguras, configuraciones de privacidad y los riesgos de compartir información personal con desconocidos.
5. Respeto a la propiedad intelectual. Entender que las creaciones ajenas tienen valor y que copiar, plagiar o usar contenido sin autorización no es un acto menor.
6. Participación cívica online. Usar la tecnología como herramienta para informarse, opinar, organizarse y contribuir al bien común. Firmar peticiones, participar en consultas ciudadanas, difundir causas sociales: internet también es un espacio de ejercicio democrático.
El colegio como primer espacio de formación digital
Esperar a que los padres se hagan cargo de la formación digital es poco realista. Muchos apoderados también están aprendiendo a navegar este nuevo territorio. El colegio tiene la oportunidad y la responsabilidad de convertirse en el primer espacio donde los estudiantes aprendan a ser ciudadanos digitales.
Esto no significa agregar una asignatura más al currículum ya saturado. Significa integrar la reflexión sobre el mundo digital dentro de la formación ciudadana que los colegios ya están obligados a implementar. En Cívicamente, la ciudadanía digital es parte orgánica del recorrido formativo: temáticas como la huella digital, el respeto en redes sociales y la verificación de información se abordan con el mismo enfoque interactivo y motivador que el resto de los contenidos.
Preparar para el mundo que ya existe
No estamos preparando a los estudiantes para un futuro digital. El futuro digital ya llegó. Lo que estamos haciendo es darles las herramientas para habitar ese mundo con responsabilidad, empatía y pensamiento crítico. La ciudadanía digital no es un lujo; es una necesidad educativa tan básica como aprender a leer o a sumar.
¿Por qué Cívicamente es la solución ideal para formar ciudadanos digitales?
Cívicamente integra la ciudadanía digital como parte orgánica de su recorrido formativo, abordando temáticas como la huella digital, el ciberacoso, la verificación de información, el respeto en redes sociales y la privacidad online con el mismo enfoque interactivo y motivador que caracteriza toda su plataforma. A diferencia de charlas aisladas sobre riesgos en internet, Cívicamente ofrece un programa continuo donde los estudiantes reflexionan, debaten y practican competencias digitales sesión a sesión. Sus contenidos están diseñados para hablar el lenguaje de las nuevas generaciones, usando situaciones reales y formatos multimedia que conectan con su experiencia cotidiana. Para los colegios, esto significa contar con una herramienta que resuelve la formación digital sin agregar carga adicional al currículum, integrándola naturalmente al Plan de Formación Ciudadana que la Ley 20.911 exige.